Capítulo
2
Estuvimos
atrapados ahí hasta las seis y media. Para ese entonces ya no había ruido
afuera y decidimos echar un vistazo. Era algo muy irresponsable de hacer
estando en esa situación pero no podíamos quedarnos encerrados en un mausoleo
por siempre.
Nada.
No había nada. Todo estaba tranquilo, limpio, como si nada hubiese sucedido. El
sol brillaba sobre las tumbas, los pájaros trinaban y los arboles balanceaban
sus ramas con el frio viento de la mañana.
Erick
temblaba y se frotaba los brazos, obviamente con frio. Le devolví la chaqueta pero no se la puso. Al salir del
cementerio tomamos el autobús a su casa. No dijimos absolutamente nada en el
camino. Al llegar nos encontramos con sus hermanos ya sentados en la mesa,
desayunando y preparándose para ir a la escuela. No nos molestaron porque
estaban apurados, ya solo faltaba media hora para que comenzaran las clases.
Fuimos
a su cuarto en el segundo piso, nos turnamos para tomar una ducha y me puse la
ropa que había dejado aquí una noche antes. Siempre dejo ropa aquí por si pasa
algo. Salí de la ducha exactamente cuando él se estaba vistiendo y pude ver un
moretón enorme en su hombro izquierdo, seguramente de lo del ataúd.
-¿Qué
crees que paso ahí? – Dijo, sin un atisbo de miedo en su tono – Viste lo mismo
que yo, habían zombis por todas partes. Golpearon la puerta hasta que llego el
amanecer y…
-Después
no había nada.
-Pero
no lo imagine y tú tampoco. – cogió su mochila y se le quedo viendo absorto,
como si la respuesta que buscaba estuviese ahí. – Vamos a llegar tarde a
clases.
Bajamos
las escaleras rápidamente. Erick me pregunto con más calma si quería desayunar
y le dije que no, no tenía hambre. En eso entro su papá a la cocina
sacudiéndose un poco de aserrín del pantalón.
-Van
a llegar tarde ¿Qué hacen todavía aquí? – No supimos que responder porque nos tomó
por sorpresa, pero al menos el señor Luther es una persona amable cuando hay
visitas. – Rose, no vi cuando entraste. Mejor los llevo yo en el auto, ya se
les fue el autobús.
Me
sentía peor al ir en la carroza fúnebre, al lado de un ataúd que por suerte
estaba vacío, porque nos fuimos en la parte de atrás. El silencio a veces es
vital, hoy me estaba desesperando.
-¿Quién
crees que haya muerto? – le dije a Erick señalando el ataúd. – Es un bonito
ataúd.
-No
importa, no creo que vaya a usar ese ataúd por mucho tiempo. – Y volvió a ver a
la calle por la ventana, luego a mí de nuevo. – Necesito saber porque paso eso.
No es natural y es imposible, es… es demasiado extraño.
-
Me preocupa que te obsesiones con esto, puede ser peligroso. Tiendes a
obsesionarte con las cosas, por favor, no hagas nada, déjalo así.
Ahora
estaba triste y se le notaba. Le molesta que la gente se preocupe por él, en
especial yo. Me sentía tan desconcertada porque una parte de mi quería creer
que eso en realidad sucedió, y la otra lo negaba por ser un recuerdo demasiado
espantoso. No era lógico ni normal. Era demasiado extraño e irreal.
-Lamento
haberte arrastrado hasta ahí, fui muy inmaduro y estúpido. No lo volveré a
hacer. ¿Me perdonas?
-No
hay nada que perdonar porque no pasó nada.
Lo
entendió rápidamente. Era mejor no hablar del tema frente a otros. No podíamos
hacer nada al respecto y no íbamos a hacerlo. Fin del asunto.
En
la escuela todo fue como siempre. Las clases pasaron volando, el almuerzo
solitario de todos los días, y yo seguía sin ver a Erick por ninguna parte. No
lo negare, me preocupe hasta que lo vi sentado debajo del árbol en el
estacionamiento de la escuela.
Cuando
llegue hasta él volví a preocuparme. En sus manos sostenía un libro sobre
historias de zombis, cultura vudú y esas cosas. Se lo arrebate de un tirón.
-¿Qué
haces? – me pregunto muy molesto.
-¿Qué
es lo que vas a hacer tu? – yo estaba igual de molesta, con miedo de que me
dijera lo que más temía.
-Solo
quiero entender lo que pasó más temprano. Sigue dándome vueltas en la cabeza y
es tan… - cuando hablaba así, con esa sonrisa de felicidad, me daba más miedo.
– Yo sé que te sientes igual, Rox.
-No
siento nada, Erick. No pienso en nada. No ha pasado nada, entiéndelo por favor
y déjalo.
Se
me quedo viendo como si no creyera lo que acababa de oír. Se levantó, me dio la
espalda negando con la cabeza, tomo su mochila y comenzó a caminar hacia la
calle. No llego muy lejos y se dio la vuelta, dándome algo de esperanza,
haciéndome creer que había entendido lo peligroso que podría ser esto y que lo
abandonaría por completo con esa expresión en su cara. Erick no era un tonto
ni…
Me
arrebato el libro con fuerza. Fue un gesto tan grosero que traiciono su sonrisa
amable.
-Rox,
- me dijo muy suavemente, elevando la portada del libro para que la viera. – lo
he decidido. Pienso regresar esta noche… y no quiero que me acompañes.
Se
fue a paso normal de ahí, dejándome sola, confundida y adolorida. Me quede
parada en el mismo lugar por un tiempo indefinido. Lo vi cruzar la calzada,
tomar el autobús, y aun no podía creerlo.
Hemos
estado juntos en cada proyecto, cada aventura, cada cosa. ¿Cómo se atreve? ¿Por
qué me hace esto?
El
cielo estaba ligeramente oscurecido a las cinco de la tarde, la hora en la que
abandone mi lugar cerca del árbol del estacionamiento. Dude mucho de sí irme o
no porque no sabía a donde ir. En el instante en el que di mi primer paso lo
supe y mi orgullo, tan roto como estaba, no me dejaría hacerlo.
Me
fui a mi casa a esperar a que llegara el mañana.
juumm... :/
ResponderEliminarque corto lo senti este capi x'D
y porque Alan dice Bitch? ¬¬
No se porque él diria Bitch ¬¬ Y los hago cortos porque a veces me da de no escribir mucho, pero espero que lo demas sea tu agrado.
ResponderEliminarsi esta bueno xD mira pero... ya esta terminado verdad?? e.e
EliminarSip, ya esta terminada solo que lo pongo asi para no cansar la vista, mantener el interes, subir el numero de vistas en mi blog y pues... porque no se como poner descargas directas todavia XD
ResponderEliminarjajajajaja ah va x'DDDD
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